Bandejas de horno

Recetas sabrosas y fáciles de preparar con la fuente adecuada. Gratinados, lasañas, verduras asadas y carnes guisadas. Disfruta de una cocción uniforme para conseguir texturas tiernas y doradas.

¿Por qué elegir las bandejas de horno Excellence?

Resistencia para el día a día

Fabricadas con materiales de alta calidad y diseñadas para un uso intensivo, soportan altas temperaturas y ofrecen una excelente durabilidad receta tras receta.

Rendimiento fiable en cada receta

Distribuyen el calor de forma homogénea para obtener una cocción precisa, desde verduras asadas hasta carnes y gratinados.

Limpieza rápida y sencilla

Gracias a su revestimiento antiadherente, los alimentos se desprenden fácilmente y la limpieza requiere menos esfuerzo después de cada uso.

Financiación gratuita Hasta 12 meses (TAE 0%)*

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Productos reparables durante 15 años

Garantía internacional de 3 años

Bandejas de horno: elige la mejor para cada receta

No todas las bandejas de horno son iguales, y esa diferencia se nota directamente en el plato. Una bandeja inadecuada puede arruinar un asado jugoso o dejar unas galletas crudas por dentro. Elegir el utensilio correcto es tan decisivo como seguir la receta al pie de la letra.

Conocer las características de cada tipo de bandeja permite sacar el máximo partido al horno, reducir tiempos de cocción y obtener resultados profesionales en casa. A continuación, encontrarás todo lo necesario para tomar la mejor decisión.

Materiales aptos para horno: aluminio, acero inoxidable, cristal y sus ventajas

El material de una bandeja determina cómo se distribuye el calor y, por tanto, el resultado final en el plato. Estas son las propiedades de cada tipo de bandeja:

  • Aluminio: se calienta muy rápido y se enfría igual de rápido, lo que lo hace ideal para repostería y galletas que requieren precisión térmica.
  • Acero inoxidable: muy resistente y duradero, soporta temperaturas elevadas sin deformarse, perfecto para asados intensos.
  • Cristal o borosilicato: permite ver la cocción en todo momento y retiene el calor más tiempo una vez fuera del horno.
  • Acero al carbono con antiadherente: combina ligereza y facilidad de desmoldado, muy valorado en repostería.
  • Porcelana y barro: aunque menos habituales como utensilios de cocina cotidianos, ofrecen una cocción lenta y uniforme, especialmente recomendada para gratinados o platos de larga cocción.

Perforadas, antiadherentes, de goteo y profesionales

Más allá del material, el diseño de las bandejas definen la cocción que se obtiene. Las antiadherentes son el tipo de bandejas más usado en repostería: galletas, bizcochos y magdalenas se desmoldan sin esfuerzo y la limpieza se reduce a un par de minutos.

Las bandejas perforadas, por ejemplo, permiten que el aire caliente circule por debajo del alimento, logrando bases crujientes en pizzas, panes y empanadas sin necesidad de girarlos a mitad de cocción.

Las bandejas de goteo, con bordes elevados y un canal perimetral, recogen los jugos de carnes y asados, evitando que el horno se ensucie y aprovechando el líquido para salsas. Para quienes buscan rendimiento de nivel profesional, las bandejas de formato 60x40 cm son el estándar en hostelería.

Preguntas frecuentes sobre bandejas de horno

¿Cuál es la medida estándar de una bandeja de horno?

Una bandeja de horno universal para electrodomésticos estándar de 60 cm suele medir entre 42 x 34 cm y 45 x 37 cm. Es fundamental medir el hueco interno antes de la compra, pues una diferencia mínima puede impedir que encaje.

Para una cocción uniforme, deja unos 2 cm de margen lateral; una bandeja que toca las paredes laterales bloquea la convección y genera puntos de cocción desigual, algo especialmente problemático en bizcochos o asados que requieren temperatura constante. Para modelos compactos o de sobremesa, existen bandejas de horno de medidas especiales que aseguran una convección óptima en espacios reducidos.

¿Qué tipo de bandeja puedo meter en el horno?

Para cocinar de forma segura y obtener resultados óptimos, puedes introducir en el horno recipientes fabricados con metales (acero inoxidable, aluminio, hierro fundido), vidrio templado o borosilicato, cerámica refractaria, barro cocido y silicona de alta calidad (que soporte entre 200 °C y 240 °C).

Cada material ofrece ventajas específicas según la receta: el aluminio y el acero son excelentes conductores para asados y repostería, mientras que la cerámica y el vidrio son ideales para cocciones lentas y uniformes, como lasañas o gratinados, gracias a su gran retención del calor.

¿Qué bandejas no se pueden meter al horno?

No todo lo que entra en la cocina puede entrar en el horno. Los recipientes de plástico son los más evidentes: incluso los marcados como "resistentes al calor" están diseñados para microondas, no para hornos convencionales que superan los 200 °C con facilidad.

Las bandejas con asas o recubrimientos de plástico o silicona no certificados para horno representan otro riesgo real. El cristal doméstico corriente —distinto del borosilicato— puede romperse con el choque térmico. Comprueba siempre que el recipiente lleve el símbolo de apto para horno antes de introducirlo, ya que los mejores precios no compensan un accidente en la cocina.

¿Cómo limpiar las bandejas de horno quemadas y muy sucias?

Los restos de grasa carbonizada son el enemigo número uno de cualquier bandeja y se eliminan mejor con remojo que frotando en seco, ya que el roce directo puede dañar el recubrimiento antiadherente. Estos son algunos trucos caseros para limpiarlas:

Grasa reciente: unas gotas de lavavajillas concentrado con agua caliente son suficientes.

Suciedad intensa: cubre la bandeja con agua caliente y 2 cucharadas de bicarbonato sódico. Deja actuar entre 30 minutos y 1 hora; los restos se desprenden con una esponja suave, sin rascar.

Manchas quemadas persistentes: mezcla 10 cucharadas de bicarbonato, 3 de vinagre blanco y 4 de agua caliente hasta formar una pasta. Aplícala sobre la zona afectada y deja actuar 2 horas (toda la noche si la suciedad es extrema). Retira con una esponja húmeda.

Regla general: nunca uses estropajos metálicos en bandejas antiadherentes — dañan la superficie y reducen su vida útil.